PROCEDIMIENTOS POLICIALES PARAGUAY

lunes, 31 de mayo de 2010

MATAR EN DEFENSA PROPIA, UNA PELIGROSA TENDENCIA

Por: Andres Penachino


En menos de 48 horas, al menos tres delincuentes fueron abatidos en lo que se supone legitima defensa por ciudadanos comunes.

La triste realidad indica que hay cada vez mas personas que se arman para intentar defenderse del delito; como agravante, la mayoría desconoce absolutamente todo sobre ellas y, -de acuerdo a los altos índices de inseguridad que transitamos en el presente- es casi seguro que en algún momento intenten utilizarlas.

En este Blog se habla de prevención como método eficaz de defensa propia; también las conductas que se deben observar y evitar para no llegar a la acción en nombre de la defensa propia. En principio no se habla de reacción pues cuando se tiene que reaccionar ya es demasiado tarde y las consecuencias son impredecibles y frecuentemente trágicas.

De ninguna forma alentamos el uso de armas pues, hoy por hoy esta situación puede ser más que peligrosa. No significa esto que no deba oponerse a la delincuencia, solo que deberá saber cómo tiene que hacerlo.

La defensa propia, ante una agresión no buscada en situaciones delictivas y estando en inminente peligro una vida, sin duda será loable, pero es prioritario entender que no todo lo resuelve un arma y que hay instancias previas que se deben agotar antes de apelar a estos mortíferos elementos.
Prevenir significa anticiparse. Entonces, sencillamente el ciudadano común deberá prevenir y disuadir, antes de ejecutar una acción armada, si no es así habrá salteado un paso sumamente importante.

Si alguien se siente identificado con algún personaje de serie policial, deseamos expresarle que solo en la ficción, las disputas entre los buenos y malos no son para nada reales.
En las series siempre ganan los buenos, pero la realidad hoy muestra que son los malos los que se salen airosos. Ud. tiene que vivir en la realidad objetiva.
Es mas a los delincuentes “les gusta tirotearse”.

Reiteramos, hay muy pocas personas preparadas para enfrentarse con delincuentes y muchos de los que pregonan conocer acerca de ese tema, jamás han tenido que usar un arma en un hecho criminal, con lo cual tendrán que probar si realmente están en condiciones de actuar.
Dadas estas premisas debemos optar por prevenir primero y por último actuar.

¿Estamos preparados para un enfrentamiento armado?

¿Que sabemos de nuestro hipotético agresor?.
¿A quién deberemos enfrentar?.
¿Cuál es el perfil de nuestro agresor?.

En general, hoy los delincuentes poseen una elevada carga de irracionalidad y pocos escrúpulos; portan armas y no tienen reparos en usarlas. Ellos pueden asesinar a sus víctimas sin previo aviso ni provocación alguna. Las armas son la extensión de su persona, constantemente realizan mantenimiento sobre las mismas.
Dependen de ellas como el oxígeno que respiran; adquieren cuanta revista especializada e instructiva encuentran y se devoran los artículos sobre novedades. Saben perfectamente cuáles son las mejores municiones, practican el arte de desenfundar con rapidez u otras técnicas. Son sus herramientas de trabajo cuando cometen un ilícito, cómplices y socios en su negocio.
Viven del otro lado de la ley, por lo tanto nada los hará permanecer dentro de los límites relativos a las conductas legales.

Hay una diferencia muy marcada e importante entre un delincuente y una persona de bien.
El ciudadano común piensa en su vida, en su familia, su casa y su trabajo. El criminal no tiene aspiraciones, ni le importa vivir pues no tiene nada y nada pierde; de hecho, cuando comete un delito, sabe que puede perder su libertad o su existencia, pero ninguna de esas dos cosas le interesan.
El vivir permanentemente al límite, le da un grado de violencia adicional, (las pruebas están a la vista y a diario) que jamás puede compararse con la que usted desarrolla.
El delincuente siempre tiene la ventaja de sorprenderlo, esta ventaja inicial va acompañada a la facilidad con que puede resolver usar su arma para matar. Seguramente ya participó en enfrentamientos armados y sabe a lo que se expone ¿o no ?.
Desde el momento en que extrae un arma para intimidarlo está resuelto a matar, sólo por el mero hecho de desconfiar de sus movimientos o que su victima utilice un arma y decida enfrentarlo.
Elaborar una estrategia en un momento de extrema tensión para contrarrestar una acción armada, sólo desviará el único objetivo que debe tener un ciudadano común, que es el de conservar la vida.
También es necesario entender, que un enfrentamiento armado conlleva una gran carga de violencia con finales que siempre terminan en catástrofes personales.
Estos son los oponentes. Y a no ser que un ciudadano de bien tome este asunto tan en serio como ellos, estarán mejor sin un arma, aunque entiendan que corren los mismos riesgos que el resto de la ciudadanía.

Si los ciudadanos no entienden que deben prevenirse del delito, poniéndose a resguardo en vez de enfrentarlo, se generalizará el uso de las armas, corriendo el riesgo que la violencia se instale aún mas en esta sociedad, pasando entonces a ser un problema muchísimo mayor que los actos delictivos que se deseen impedir.
La generalización de la violencia esta poniendo de manifiesto una crisis social, que debiera convocar a una minuciosa reflexión por parte de la ciudadanía toda, ya que en un breve plazo excederán los métodos preventivos, disuasivos y ejecutivos de nuestras fuerzas de seguridad.

La prevención es la forma mas sensata de defensa propia.